El enamoramiento es una manifestación del amor pero no se confunde
con él. Se trata de un proceso afectivo-sentimental, originalmente entre
un hombre y una mujer que surge como un destello que parece indicar
que esa persona es alguien trascendental en nuestra vida. Pero ello no
es todavía el amor, sino una de sus apariciones nacientes.
El proceso de enamoramiento presenta varias características. Una de
ellas es que es algo que sucede, es decir, tiene que ver más con el corazón
que con la voluntad. No decimos: “me voy a enamorar de
él o de ella”, sino que el enamoramiento surge como una cuestión del
corazón más que de la voluntad o de la inteligencia; aunque no significa
que estos elementos no tengan un papel en este proceso, pero es siempre
secundario.
Una segunda característica es que en el enamoramiento se atrae a la persona del hombre o de la mujer, no sólo por el aspecto sexual, sino
en su globalidad, es decir, por su personalidad, risa, inteligencia, ternura,
carácter, mirada, sonrisa, etc. El hombre se enamora por los rasgos
propios de la feminidad de la mujer, y ésta de la persona del hombre en
su masculinidad.
Una tercera característica, indica que el enamoramiento no se reduce
a mera atracción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario